Caracterisiticas

Ingenioso: “Que tiene ingenio”, que es la “facultad del hombre para discurrir o inventar con prontitud y facilidad”. La persona creativa debe ser capaz de crear fácil y rápidamente, es una facultad que todos poseemos en mayor o menor medida, y que a mi entender, se puede desarrollar y mejorar.

Práctico: “Perteneciente o relativo a la práctica”, que son los “conocimientos que enseñan el modo de hacer algo”. También es la persona “que piensa o actúa ajustándose a la realidad y persiguiendo normalmente un fin útil”. Esta característica viene a explicar la importancia de que lo que se crea debe ser útil, práctico, en la realidad.

Observador: “Que observa”, dónde observar se define como “examinar atentamente”. El creativo debe analizar fielmente la realidad y los elementos que la conforman para poder relacionar unos conceptos y elementos con otros y poder crear cosas nuevas.

Atrevido: “Que se atreve”, “determinarse a algún hecho o dicho arriesgado”. Este adjetivo está relacionado con el de “revolucionario”. El creativo debe atreverse a hacer cosas nuevas sin temer a las posibles críticas de la sociedad, ya que siempre algo es atrevido hasta que se normaliza con el tiempo, alguien tiene que atreverse a dar ese paso.

Sorprendente: “Peregrino, raro, desusado, extraordinario”, “que sorprende”. Sorprender se define como “Conmover, suspender o maravillar con algo imprevisto, raro o incomprensible”. Aquí reside la idea o el concepto de sorpresa, algo inesperado, ya sea por su utilidad o por su carácter gracioso o simpático.

Soñador: “Que discurre fantásticamente, sin tener en cuenta la realidad”. Una persona soñadora es una persona que tiene unas metas, unas aspiraciones, unos fines, que quiere cumplir en un futuro; y un creativo debe tener ese tipo de aspiraciones para poder llegar a crear un objeto creativo.

Arriesgado: “Aventurado, osado, imprudente, temerario”. Una persona creativa debe arriesgarse para conseguir sus objetivos. Es muy parecido al concepto de “atrevido”, citado anteriormente.

Imaginativo: “Que continuamente imagina o piensa”, definiendo imaginación como “facultad del alma que representa las imágenes de las cosas reales o ideales” o “facilidad para formar nuevas ideas, nuevos proyectos, etc.” Una persona creativa debe ser imaginativa, esta facultad es fundamental para la capacidad creativa de una persona. La imaginación facilita esa divagación tan importante para tener buenas ideas y desarrollarlas.

Espontáneo: Una persona espontánea es aquella con capacidad de “expresión natural y fácil del pensamiento”. La espontaneidad es importante para poder generar ideas de forma rápida y prácticamente automática sobre algún tema. Las ideas espontáneas suelen ser las que mejor resultado ofrecen.

Abierto: “Persona franca, llana, receptiva”. Una persona creativa tiene que estar abierta a todo tipo de proyectos, ideas, conceptos, para poder crear los suyos propios. No puede encerrarse en determinados rasgos o tendencias, sino que debe abrirse, exponerse receptivamente a todo tipo de tendencias.

Original: “Relativo al origen”, algo “que resulta de la inventiva de su autor”, “que ha servido como modelo para hacer otro u otros iguales a él”. La originalidad es “la infrecuencia de algo” (Francisco García García, profesor de Métodos de Creatividad en la UCM). Es una característica muy importante, ya que son las ideas originales las que destacan y triunfan, y las que marcan un camino posterior, una tendencia, para otros creativos.

Único: “Singular, extraordinario, excelente”. Cuando hablamos de una persona única, lo que queremos decir es que por determinados rasgos de su personalidad, comportamiento o habilidad, esa persona destaca sobre los demás. Un creativo tiene que intentar se único, por no decir que tiene obligatoriamente que ser único, ya que es un rasgo o un adjetivo que se le otorga a muy pocos. El creativo tiene que intentar hacer cosas extraordinarias, excelentes, tiene que intentar llegar a la perfección.